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Boca mostró un gran nivel, especialmente en el segundo tiempo cuando logró descontar y estuvo cerca del empate. El equipo de Basile fue a buscar el partido ante el Campeón del Mundo y sigue trabajando en su puesta punto para encontrar el equipo ideal
No pudo ser, pero queda la tranquilidad que se está transitando el buen camino. En el primer partido de la era Basile, el equipo mostró un juego que entusiasma de cara al futuro y eso es lo más importante de la derrota ante Manchester por 2 a 1.
En el debut de la Audi Cup, el conjunto azul y oro fue superior nada menos que ante el último Campeón del mundo y sólo le faltó plasmarlo en el resultado.
El conjunto de Ferguson fue eficaz con los goles de Anderson y Valencia, pero después sufrió los embates de Boca que llegó al descuento por medio de Insúa y hasta mereció haber conseguido la igualdad.
El partido arrancó parejo, con un Boca que tuvo mayor dominio de balón que su rival pero sin que se generen jugadas de riesgo en ninguno de los arcos. En ese marco, se destacó la movilidad de Insúa que jugó por la banda izquierda.
A medida que fueron pasando los minutos, el conjunto Xeneize logró tener la tónica del "Coco", es decir aprovechó el monopolio de la pelota para tocar y tocar y así tener el control del juego.
Por su parte, Manchester apostó a la velocidad de sus mediocampistas y de a ratos sólo logró quebrar el dominio de Boca. Sin embargo, la llave para abrir el marcador la encontró a través de la gran pegada de Anderson, que con un magnífico tiro libre puso la ventaja para el conjunto inglés.
El resultado a favor del Manchester estuvo lejos de cambiar la tónica del cotejo. El ritmo y los tiempos siguieron siendo de Boca aunque sin poder quebrar a la dura defensa del equipo de Alex Ferguson.
Y cuando parecía que la etapa final se esfumaba con ese resultado, apareció Valencia que con un remate bajo y cruzado puso un 2 a 0 para el conjunto inglés que no hizo más que acrecentar la injusticia del resultado.
Pero en el segundo tiempo, Boca jamás se dio por vencido y salió decidido a acorralarlo. A partir de los ingresos de Mouche y Chavez, el Xeneize le agregó más peligrosidad a su juego y fue el gran protagonista de la segunda etapa.
Ese buen rendimiento asociado le permitió llegar rápido al descuento, algo que sin dudas merecía. Insúa, de gran actuación, ingresó por atrás de todos y mandó la pelota al fondo de la red.
Con el entusiasmo del gol y por el buen funcionamiento colectivo, Boca logró poner en jaque al Manchester en varias situaciones. Un tiro libre de Riquelme que se fue cerca y un cabezazo que dio en el travesaño, sirven como pequeña muestra de la gran actitud ofensiva de Boca.
De hecho, las estadísticas del partido muestran a las claras la superioridad Xeneize: el equipo del Coco tuvo 11 tiros al arco contra 6 de su rival.
Lamentablemente, lo que hubiera sido el merecido empate no llegó. Pero más allá del resultado, lo que importa en esta etapa preparatoria es la actuación. Y en ese sentido, el equipo de Basile cumplió con creces.
Fuente: www.bocajuniors.com.ar |